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Bolonia, Facultad de educación y demás calamidades
Escrito por UJCE - Albacete   

Ya veníamos analizando en cursos anteriores las imperfecciones y problemas que el establecimiento del EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), más comúnmente llamado plan Bolonia, iban a desarrollar en la universidad de nuestro país; lo que no sabíamos era que tales imperfecciones se iban a hacer patentes tan rápidamente. Y es que en el primer año de su implantación, es más, en el año anterior a su primer año de implantación, ya está provocando distorsiones en algunas facultades de nuestra universidad.

 

Más concretamente, en la Escuela de Magisterio de Albacete, se están haciendo ya patentes los problemas que en años anteriores veníamos analizando. Este año, anticipándose al límite para la implantación del grado, la Escuela de Magisterio de Albacete ha implantado los grados de educación infantil y educación primaria. Algunos nos acusaban de agoreros a los que decíamos que en esta reforma no se podía pretender una convergencia a nivel europeo mientras que los planes de estudio se definían dentro de cada facultad, pero aquí está la prueba.

El rector de la UCLM, Ernesto Martínez Ataz, ha decidido que la Escuela de Magisterio de Albacete ahora va pasar a llamarse Escuela de Educación Primaria e Infantil, limitándola así a contener únicamente los planes de estudio de grado de educación primaria y grado de educación infantil.

¿Qué problemas puede presentar esta modificación?

Principalmente, limita a la Escuela de Magisterio a contener 2 planes de estudio de grado sin posibilidad de desarrollar una labor científica de investigación, sin posibilidad de desarrollar programas de masters y sin posibilidad de llevar a cabo programas de doctorado. De esta forma se degrada la Escuela de Magisterio de Albacete a contener unos programas de estudios cuyo único fin es proporcionar unos trabajadores con una cualificación genérica, flexibles, poco especializados y obligados a salir fuera para completar su formación o desarrollar una labor investigadora.

Así mismo, la denominación que se quiere establecer, Escuela de Educación Primaria e Infantil, no tiene ningún referente en el resto de Europa, y esto no hará más que dificultar la convalidación de estudios y la posibilidad de reconocer los títulos formativos de nuestros estudiantes.

Esta decisión ha sido tomada de forma unilateral por el equipo rectoral de la UCLM. Alumnos, profesores, personal administrativo y sindicatos se han posicionado en contra de esta reforma que no hace más que degradar el prestigio de la Escuela de Magisterio.

Bolonia ha llegado a las aulas, y éstos son sólo los primeros estragos de la larga serie de incongruencias y calamidades que la implantación del EEES está destinado a provocar. El movimiento estudiantil contra la implantación de Bolonia ha sido silenciado por el despotismo y el caciquismo de los órganos de gobierno, sin embargo, debemos continuar la lucha contra la supeditación de la Universidad a las demandas del tejido empresarial, que sólo busca tornillos y engranajes que encajen en su maquinaria, los cuales cuanto más alienados y enajenados estén, mejor funcionarán en su proceso productivo.